Me llamo Eva. Poemas, reflexiones, ensayos, historietas, fotografías... y los salvajes encuentros de una activista política en Portland, OR., intentando encontrar su espacio para crear algo en el vacío que existe en el mundo artistico y políco en español, en una ciudad magnífica, aunque imperfecta.

28th Enero 2014

Publicación con 2 notas

al frente

No estés triste,

mujer,

que la vida sonríe,

a la que lucha y vence.

Asegúrate,

mujer,

de que aunque a veces se nos aplaste y

sin querer nos mate,

nunca te desvías del

FRENTE, que de ahí nos salvan.

Y si te asusta la lucha,

mujer,

que no te caigan las moscas

que de mentirosas no saben nada,

que estos espantos no son reales,

mujer,

no son más que calabazas..

Pero no te olvides,

mujer,

del poder que te pertenece,

que ese quitamoscas

te lo obsequió tu abuela,

que con tantas hubo de tratar.

Te necesitamos ahora,

¡mujer!

en la frontera te necesitamos,

si jamás queremos vencer.

Etiquetas: vencerfeminismomujerluchaderrotavictoriapoema

15th Diciembre 2013

Publicación

Así como me he ido,

y recorro las calles que nos han unido tanto,

por tanto tiempo,

así como tú te quedas,

en lo que hace nada era nuestro,

así como nuestra gata ya no es nuestra,

y soy yo la que sale perdiendo…

me quejo y me quejo,

pero no te preocues,

esto no es en contra de ti.

Este es mi corazón,

corriendo más de prisa que mi cerebro.

12th Diciembre 2013

Publicación con 2 notas

Y con la noche,
me despido de mí
y de todos vosotros,
los que de paso
os habéis convertido
en los fantasmas de los que
sin querer,
me escondo.

Etiquetas: poemaescritura automáticacastellanospanish

2nd Diciembre 2013

Publicación

BLAH BLAH BLAH BLAH BLAH BLAH BLAH

BLAH BLAH BLAH BLAH BLAH BLAH BLAH

estoy cerca del desespero

29th Noviembre 2013

Publicación

a veces me pregunto si lo que se espera de mí no es más que una simple quema de brujas.

Etiquetas: brujamujerquemamachismofeminismo

25th Noviembre 2013

Publicación con 1 nota

infinita

Ya hace tres semanas que mi pareja de 5 años y yo hemos roto. 5 años. Y ya se acabó. Todo es un tanto confuso todavía, realmente. Todo. ¿Será que puedo con esto? ¿Y quién es esta chica sentada en mi cama, pensando, transitando, dejándose llevar? Hoy me siento infinita, aunque terriblemente mortal.

Etiquetas: infinitamujercortarfinrelacion

25th Noviembre 2013

Publicación con 2 notas

soy venezuelan

-and I grew up in Spain-

I live in the U.S.,

I grew up in Spain.

In Spain, soy una venezuelan

but my accent can’t tell,

and here who am I?

I’m a latina,

but I’m european as well.

I’m a woman and an immigrant,

and my passport is only fiel

to my roots and my treason

the colonizer and the colonized

de venezuela y de españa,

sometimes I can’t tell what role I play. 

Sometimes I gotta try

to decolonize myself

But there’s a whole sistema in place,

que me aplasta también

and for that

I struggle,

and live for the fight,

cause it’s only así

que ganaremos the way. 

Etiquetas: dilemmaidentityquien soylatinaimmigrantwomanmujer

29th Octubre 2013

Publicación

A veces, cuando hablo, no hablo de nada. 

Qué tontería. 

29th Septiembre 2013

Foto con 15 notas

Eras tú otra vez. ¿Tú te crees? Como si no tuviera nada más en lo que pensar que no fueras tú, el supuesto hombre de mi vida. Por favor, Maga, ¿de qué vas? Déjalo ya si, total, de nada te sirve meterte en tu cabeza hueca. 

Pero lo veo complicado. Él y yo ya habíamos pasado por demasiado: una fiesta, una mudanza, un cambio de ciudad, una compra de casa, una adopción de una gata en común, y un conjunto infinito de planes para toda la vida. Y ahora todo era tan firme y tan real como un hilo de seda a manos de nuestra gata. ¿Cómo podía ser? Nos habíamos prometido la vida. Nos lo habíamos creído. Y lo fuerte, lo más fuerte, es que yo lo esté pasando tan mal y tú estés tan bien. “Todo irá bien, somos fuertes”, decías. “Estamos tomando una decisión madura”. ¿Madura? Será para ti, imbécil, que legalmente te quedas con la casa, el trabajo, los compañeros de piso, la gata y la dignidad. Y si me descuido un segundo, con una chica nueva también, que no te faltan las ganas. Si por eso empezó todo este rollo, tu interés en abrir nuestra relación. 

Hablemos. Hablemos de esta posibilidad tan castrada y de tan poco apoyo social: el poliamor. Tú crees que esto de la monogamia es antinatural y opresivo. ¿Por qué mantener una relación exclusiva con una persona para toda la vida, cuando puedes tener otras mientras mantienes esa firme relación con la que crías hijas y canas? Pensemos: este es el sueño de todo hombre. No, no es verdad, es el sueño de todo el mundo, pero está principalmente aceptado por todos los hombres. Se llama “cheating” en inglés, hasta que tomas el paso decisivo de ser sincero no matter what, porque crees que al ser antinatural es posible llegar a un acuerdo consensual con tu pareja sobre el asunto. Ahí es cuando empieza el poliamor. Estoy de acuerdo, mucho más de acuerdo que la idea de engañarnos. 

Decidimos empezar este proceso solitario y confuso de abrir nuestra relación, para explorar otras opciones más naturales. Pero ya desde el principio, estamos en un terreno desigual. Tú, muy tranquilo, con poco que perder y mucho que ganar. Yo, asustada, con mucho que perder y poco que ganar. O, como mínimo, así es como yo lo percibo… ¿cómo voy a sobrevivir las noches sola en las que sé que tu pene está incrustado en la vagina de otra mucho más flexible que yo, más guapa que yo, más segura y menos dependiente que yo? Pero a todas estas, tú me dices que no, que no debería compararme con otras, que de eso no se trata. Que en realidad, yo debería quererme a mí misma tanto que para nada me importa lo que tú haces por las noches con otras. Ostras. Es que no sé si vives en un mundo de piruleta o si tienes la razón, pero sea lo que sea yo con esta presión no puedo… 

Y aquí estamos, conversando. ¿Lo dejamos? ¿Me arriesgo? Si lo dejo, ¿qué gano? Si me quedo, ¿qué coño hago? Sea lo que sea, tú te quedarás con todo, como lo dicta esta lógica capitalista: la casa, los amigos, la gata, el trabajo, la dignidad. Y yo, como esposa inmigrante y mujer, me quedo con la cabeza baja, sin nada más que una dignidad dibujada en mi rostro, a prueba de extraños y opiniones dañinas. 
 
- de Eva

Eras tú otra vez. ¿Tú te crees? Como si no tuviera nada más en lo que pensar que no fueras tú, el supuesto hombre de mi vida. Por favor, Maga, ¿de qué vas? Déjalo ya si, total, de nada te sirve meterte en tu cabeza hueca.


Pero lo veo complicado. Él y yo ya habíamos pasado por demasiado: una fiesta, una mudanza, un cambio de ciudad, una compra de casa, una adopción de una gata en común, y un conjunto infinito de planes para toda la vida. Y ahora todo era tan firme y tan real como un hilo de seda a manos de nuestra gata. ¿Cómo podía ser? Nos habíamos prometido la vida. Nos lo habíamos creído. Y lo fuerte, lo más fuerte, es que yo lo esté pasando tan mal y tú estés tan bien. “Todo irá bien, somos fuertes”, decías. “Estamos tomando una decisión madura”. ¿Madura? Será para ti, imbécil, que legalmente te quedas con la casa, el trabajo, los compañeros de piso, la gata y la dignidad. Y si me descuido un segundo, con una chica nueva también, que no te faltan las ganas. Si por eso empezó todo este rollo, tu interés en abrir nuestra relación.


Hablemos. Hablemos de esta posibilidad tan castrada y de tan poco apoyo social: el poliamor. Tú crees que esto de la monogamia es antinatural y opresivo. ¿Por qué mantener una relación exclusiva con una persona para toda la vida, cuando puedes tener otras mientras mantienes esa firme relación con la que crías hijas y canas? Pensemos: este es el sueño de todo hombre. No, no es verdad, es el sueño de todo el mundo, pero está principalmente aceptado por todos los hombres. Se llama “cheating” en inglés, hasta que tomas el paso decisivo de ser sincero no matter what, porque crees que al ser antinatural es posible llegar a un acuerdo consensual con tu pareja sobre el asunto. Ahí es cuando empieza el poliamor. Estoy de acuerdo, mucho más de acuerdo que la idea de engañarnos.


Decidimos empezar este proceso solitario y confuso de abrir nuestra relación, para explorar otras opciones más naturales. Pero ya desde el principio, estamos en un terreno desigual. Tú, muy tranquilo, con poco que perder y mucho que ganar. Yo, asustada, con mucho que perder y poco que ganar. O, como mínimo, así es como yo lo percibo… ¿cómo voy a sobrevivir las noches sola en las que sé que tu pene está incrustado en la vagina de otra mucho más flexible que yo, más guapa que yo, más segura y menos dependiente que yo? Pero a todas estas, tú me dices que no, que no debería compararme con otras, que de eso no se trata. Que en realidad, yo debería quererme a mí misma tanto que para nada me importa lo que tú haces por las noches con otras. Ostras. Es que no sé si vives en un mundo de piruleta o si tienes la razón, pero sea lo que sea yo con esta presión no puedo…


Y aquí estamos, conversando. ¿Lo dejamos? ¿Me arriesgo? Si lo dejo, ¿qué gano? Si me quedo, ¿qué coño hago? Sea lo que sea, tú te quedarás con todo, como lo dicta esta lógica capitalista: la casa, los amigos, la gata, el trabajo, la dignidad. Y yo, como esposa inmigrante y mujer, me quedo con la cabeza baja, sin nada más que una dignidad dibujada en mi rostro, a prueba de extraños y opiniones dañinas.

 

- de Eva

Etiquetas: poliamorrelacion abiertarelacionesdiscusionescritotaller

23rd Septiembre 2013

Publicación con 1 nota

que me internen

Que me internen,

que me lleven fuera de lo que toca el viento,

que en el camino devora y crece,

haciéndose más y más fuerte,

a costa de la debilidad del resto.

Que me internen,

que se lleven a esta loca fuera del mar,

lejos de este terreno inestable,

inseguro,

que tiembla y se balancea,

y no la deja sembrar fuerza.

Etiquetas: debilpoemapensamientosloca